El control de la jornada laboral no favorecerá a una mejora de la productividad

  • No se tienen en cuenta los sectores empresariales, conllevando así, graves problemáticas de ejecución y posibles sobrecostes de producción para las pymes

El presidente de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (PIMEM), Jordi Mora, considera que la nueva ley que pretende controlar la jornada laboral de los trabajadores, “no favorecerá al crecimiento de la productividad de las pymes de las islas”, más bien esta se convertirá en un problema ya que “no es una ley clara con según que tipo de tareas y su control específico”.

A partir de este domingo, día 12 de mayo, esta nueva ley entrará en vigor y desde esa fecha los trabajadores tendrán la obligatoriedad de registrar la hora de inicio y conclusión de su jornada laboral. Un proceso al que las pymes puede costarle mucho adaptarse. Según Mora “si bien la ley hace una diferencia entre empresas de más de 30 trabajadores y menos de 30, no se tienen en cuenta los sectores empresariales, conllevando así, graves problemáticas de ejecución y posibles sobrecostes de producción para las pymes”.

Juan Manuel Ordinas, presidente de la Associació de Petits i Mitjans Hotels de PIMEM, también ha valorado los posibles efectos que la nueva ley del control del tiempo de trabajo puede tener en los pequeños y medianos hoteles de la isla. “Esta nueva norma tiene como objetivo conciliar empresa, vida familiar y acabar con el fraude y la explotación laboral. Entendemos que estos tres vértices son correctos y desde la asociación apoyamos este tipo de medidas. Ahora bien, manifestamos que esta ley no está lo suficientemente consensuada y estudiada de cara a las pymes, ya que los planteamientos que establece son muy difíciles de hacer frente para este tipo de empresas”.

El representante de la Associació de Forners i Pastissers de PIMEM, Miquel Torens también ha explicado que, aunque “muchas pymes están llevando a cabo esta nueva ley desde hace meses y se están encontrando que esto supone una nueva carga administrativa, que afecta a la productividad de sus empresas. Se trata de un coste extra, uno por la gestión documental de aquellas empresas que han optado por el registro en papel; o dos por el económico para aquellas que han escogido medios tecnológicos”.

Precisamente desde PIMEM esta semana han querido alertar a sus asociados de la puesta en marcha de esta nueva ley y han informado de las herramientas que actualmente existen en el mercado para poder llevar a cabo este control. Según la Asesoría Laboral el registro de horas se puede realizar en papel, mediante plantillas; la implantación de nuevos softwares de control o el uso aplicaciones móviles”.

Para Jordi Mora con el nuevo control de jornada laboral “se atenta contra el principio de confianza que suele reinar entra la pequeña empresa y sus trabajadores, donde más que una relación profesional/laboral se puede hablar de una relación familiar". Además, para PIMEM este tipo de medidas les sorprenden dado “se está desincentivando la flexibilidad laboral” que desde el Gobierno tanto se estaba publicitando.

La Asesoría Jurídica de PIMEM además ha querido lanzar una reflexión sobre el riesgo que genera este tipo de medidas. “No está resuelto la responsabilidad en el caso de error o mal uso del sistema. ¿Qué ocurre si un trabajador se olvida de fichar al entrar o al salir? ¿Se iniciaría por parte de inspección un procedimiento sancionador que, aún el caso de que finalmente resultara en archivo, provocaría un coste económico para la defensa?"

Por último, desde PIMEM se solicitará la suspensión de la ley hasta que el Gobierno se reúna con los representantes de todas las partes las partes implicadas (trabajadores y empresarios) para intentar consensuar una ley que realmente “sea una solución y no un problema más”.

 

TOP