Silvia Parés forma parte de la junta directiva de la Associació de Comerciants i Empresaris de Esporles, y regenta una lavandería-tintorería en ese pueblo, abierta desde 2002. Sobre la situación económica, señala que no ve mejoría alguna en sus ingresos, sino al contrario, “he bajado los ingresos en cinco años casi a la mitad”, y critica las ayudas a los nuevos autónomos por parte de Gobierno, “mientras mueren pequeñasy medianas empresas con muchos años de vida por falta de ayudas y por unos impuestos que nos ahogan. Yo misma tengo que pagar 700 euros y no sé de dónde sacarlos.

Antes, los hoteles te pagaban al día y ahora tardan un par de meses”, se lamenta. Asegura que en el pueblo de Esporles se detecta bastante paro, y que su negocio sobrevive básicamente de los extranjeros que se alojan temporalmente en viviendas residenciales de alquiler y de los pequeños hoteles y agroturismos de la zona de Estellencs y Banyalbufar.

“Muchas de las personas del pueblo sobreviven con unos trabajos cada vez más cortos en el tiempo, y a otros muchos ya se les ha acabado la prestación por desempleo”. Y como ejemplo y metáfora me señala la zona de los edredones y mantas: “Hace cinco o seis años esas estanterías estaban a rebosar, no cabían; desde hace tiempo, hay más huecos que rellenos, porque la gente aguanta lo que puede para traerlos, ya no es cada temporada. No hay dinero con tanto recorte”.

Disconforme con las políticas económicas puestas en marcha por el Govern y con la permisividad a la hora de conceder licencias de apertura para la instalación de gran de superficies, califica como muy grave que se destruya la única zona húmeda de Palma, Ses Fontanelles, “estoy convencida de que ese megacentro comercial en Ses Fontanelles no atraerá a más turistas”.


Vicens Font, con una peluquería de caballeros en Esporles, es el presidente de la Associació de Comerços i Empreses de Esporles desde sus inicios, hace ahora unos 10 años. Con más de una veintena de negocios adheridos, la asociación que lidera participará en la campaña de  dinamización navideña de PIMEM.  Las peluquerías de caballero han sido y son lugares en los que se habla y comenta la actualidad, el estado de la economía, la situación familiar, política, de fútbol e incluso de asuntos familiares.

En Esporles, pueblo tranquilo y privilegiado de la Serra de Tramuntana, la mayoría de sus residentes en edad laboral trabajan en Palma. Ese factor determina que la cercanía de una gran superficie de camino al pueblo haya perjudicado al pequeño comercio de Esporles y a sus negocios de todo tipo. “Esporles está muy cerca de Palma, así que las grandes superficies que se han ido instalando a lo largo del tiempo nos han perjudicado gravemente. Y a pesar de que ya hay una saturación de hipermercados y grandes cadenas, siguen permitiendo que se instalen más.

Parece que los políticos, eso de que ya haya saturación y cierren pequeños negocios, se lo pasan por el forro”.  Asegura que por lo que ingresa en su negocio, por la caja diaria que hace, y por los comentarios que se producen en el mismo, la situación económica no va a mejor tampoco para las familias. “No sólo no estamos notando esa cierta mejoría de la que tanto hablan algunos políticos y medios de comunicación, sino que vamos a peor. La gente se queja de que hay menos dinero y los impuestos suben cada vez más. En pocos años la factura de la luz nos ha subido casi el doble, y algunos nos mantenemos con el negocio abierto porque tenemos local propio y no pagamos alquiler”.

La Federació de la Petita i Mitjana Empresa de Mallorca, PIMEM, presentó  su Junta Territorial ayer anoche en Ariany ante más de 140 empresarios, que representaban a la casi totalidad de pueblos de Mallorca. Esta nueva junta Territorial, que tiene como presidente a Antoni Gayà y como secretario general a Joan Bibiloni,  nace con el objetivo de reforzar los lazos de PIMEM con el empresariado de los pueblos de la Isla ante la entrada en vigor de una Ley de Comercio que no prohíbe la modificación de los planeamientos para cambios de usos que permitan instalarse a las grandes superficies. De lo que se trata, dijo el presidente de PIMEM, Antoni Mas, es de impedir el paso a un urbanismo comercial a la carta. 

“En los últimos cinco años se han autorizado 52 grandes superficies, y se han destruido 2.959 comercios en Balears”. Para defender al pequeño y mediano comercio local, PIMEM presentó ante los representantes del empresariado mallorquín su campaña de recogida de firmas, que se hará por todos los pueblos de Mallorca, contra el urbanismo concertado

Allí mismo  repartió los pliegos, en los que se pide que no puedan autorizarse o aprobarse modificaciones de los usos urbanísticos establecidos en los planeamientos vigentes que hagan posible el uso comercial en Mallorca en establecimientos de superficie superior a 700m2. Asimismo, mediante firma, se solicitará la prohibición de uso comercial para grandes superficies en suelo rústico, y que el Plan Director General de Equipamientos comerciales deberá establecer las condiciones necesarias para evitar el urbanismo concertado.

Por otra parte, PIMEM presentó anoche su propuesta de formar en los pueblos mesas con el objetivo fundamental de lograr que desde las mismas se reclame al Gobierno central una financiación justa para Balears. En estas mesas han de estar tanto las entidades sociales como los partidos políticos de cada pueblo. Y ya en el apartado exclusivamente de dinamización comercial, explicó su campaña de Navidad, en la que se sorteará un coche entre los clientes del pequeño y mediano comercio de Mallorca.

A la cena asistieron los dos presidentes de Honor de PIMEM, Demetrio Peña y Pedro Amengual, los miembros de su Comité Ejecutivo, además de los presidentes de los sectores de Porcino, Tejares, Canteras, Garderías, Servicios, Construcción, Formación, Industria, Comercio, Floristerías, Dones Empresarias, Peluquerías, y empresarios de los pueblos de Alaró, Alcúdia, Algaida, Andratx, Ariany, Artá, Binissalem,  Calviá, Campanet, Campos, Costitx, Deià, Escorca, Esporles, Felanitx, Fornalutx, Inca, Lloseta, Llubí, Llucmajor, Manacor, Mancor de la Vall, María de la Salut, Marratxí, Montuiri, Muro, Palma, Petra, Pollença, Porreres, Puigpunyent, Sa Pobla, Sant Joan, Santa María, Santanyí, Sant Llorenç, Selva,  Ses Salines, Sineu, Son Servera,y  Vilafranca.

 

Noticia publicada también en la prensa:

Más de ochenta años fabricando el perfume de Mallorca, comercializado como  Flor d´Ametler acreditan a la empresa Tot Herba como una pyme emblemática de nuestra industria local. Empresa familiar, su director-gerente y propietario Miquel Angel Benito es conocido y reconocido por su defensa de la ética como forma de hacer empresa (es presidente en la actualidad de Eticentre y tesorero de Amadip Esment), a la par que de la defensa de la industria local y la pequeña y mediana empresa (es socio de PIMEM desde sus inicios, y también directivo de su sectorial de Industria).  Empresario inquieto, innovador, en febrero hará realidad un proyecto que viene gestando desde hace meses: La creación de un centro de interpretación del almendro, un centro con un marcado objetivo didáctico y pedagógico a la par que medioambiental y de protección del almendro de nuestra Isla. “Es la mejor manera de que la gente conozca nuestras raíces, y además no se pierda el sentido del olfato. Vamos a establecer un programa de visitas  que abarque el ámbito de la escuela y el turístico. Esperamos que comience a funcionar a partir del mes de febrero”.

Atractivo no le falta al enclave en el que está instalada la fábrica-laboratorio  en el término de Marratxí: jardines con almendros, una futura sala para proyecciones y una vivienda-museo en el que la familia acoge utensilios para destilar y envasar  perfumes casi centenarios. La empresa tiene experiencia en recibir a grupos de turistas que han acudido a la fábrica atraídos por la fama del perfume. 

Miquel Angel Benito dice que hay que innovar en estos tiempos en los que la presión de las normativas cada vez más exigentes que proceden de la UE, la complicación cada vez mayor para el pequeño empresario por las  trabas burocráticas y  la administración electrónica, junto a la crisis económica, hacen imprescindible abrirse a nuevos proyectos para sobrevivir.

“Yo no veo la recuperación que tan insistentemente nos están haciendo creer. Se está propiciando, mediante ayudas, la aparición de nuevos autónomos, dándoles facilidades para que se den de alta. Ese proceso es sencillo, pero una vez se dan de alta se ven inmersos en las dificultades burocráticas y administrativas que conlleva montar y hacer que funcione una empresa”. Asegura que en estos tiempos de crisis se están cometiendo muchas injusticias, y cita a Adela Cortina cuando dice que “una norma es justa cuando todos los posibles afectados por la norma la aceptarían como válida tras un diálogo racional celebrado en condiciones de simetría”. Y añade, “vamos mal cuando no se contempla de una manera real la simplificación administrativa, y cuando se diseñan pensando en beneficiar a las grandes empresas y no a las pequeñas. Vivimos en la región de Europa en la que más artículos y leyes hay, y donde no se cumplen dos principios básicos de la ética: el de la equidad y el de la proporcionalidad.

TOP