En pleno corazón de Palma, en el barrio de Sa Gerrería, Tomás Vidal Pizá abrió en el año 1955 un comercio ahora emblemático y que aparece en las guías turísticas, la Mimbrería Vidal. Impasible al paso del tiempo, la única mimbrería que queda en Palma está enclavada en la calle Cordería.

A ella acuden  clientes de toda la vida, venidos de toda Mallorca, palmesanos y  turistas, en busca de cuerda, objetos de mimbre, como cestas de paja tan veraniegas, de las típicas mecedoras mallorquinas,  o para reparar sillas de anea.  Su hijo José, al cuidado del comercio, repara sillas de rejilla bajo la atenta y cariñosa mirada de su padre Tomás, ya jubilado.  “Este barrio estaba muy deteriorado hace unos 15 años, y pasaba poca gente.

En la actualidad, han rehabilitado  fincas y  ha venido gente joven a vivir al barrio y los pisos nuevos se han ocupado”.  Dice Tomás que notan la crisis, que han bajado las ventas, pero que les salva el hecho de que el local es de su propiedad por lo que no tienen que pagar alquiler. Y que si bien es verdad que se abren muchos negocios en la zona, los hay que duran un año como mucho, y que la mayoría de los nuevos negocios que se abren son bares. 

Ana Cristina Muñoz Sabater está al frente del puesto de frutos secos Can Gelabert desde hace 25 años, en el Mercat de l´Oliivar.

Heredado de su suegro, que lo fundó en ese mismo emplazamiento en 1951, este comercio tradicional cuenta  con los sellos de calidad de Comerç Excel.lent y AENOR desde hace unos años.

Cuentan con un amplio surtido de todo tipo de frutos secos, legumbres a granel, frutas escarchadas, chuches para los más pequeños, y sus “figues acop´s”, producto gourmet cuya fama ha llegado más allá de la Isla. “Los extranjeros lo que más demandan es nuestro producto local”, dice Ana, quien muestra orgullosa la pegatina diseñada por su hijo, un mapa de Mallorca con la bandera de la Isla. 

Su comercio nota las consecuencias de la crisis con una bajada de ventas, como la mayoría de los negocios “pero hay que seguir adelante”.

Ahora, a dos días de la festividad de Todos Los Santos, Can Gelabert ofrece desde los típicos rosarios a las calabazas de Halloween y las almendras trituradas para cocinar los dulces típicos de esa celebración.

"Teuleres reinventarse o morir" reportaje de Brisas UH

El pasado sábado día 25 de octubre, en el suplemento Brisas del periódico Última Hora se publicó un extenso reportaje de la Asociación de Tejares de PIMEM "Teuleres reinventarse o morir".

"Sobrevivir es el principal objetivo de las nueve pequeñas teuleres que quedan en funcionamiento en Mallorca. Si hace veinte años se contabilizaban treinta fábricas, la dura crisis económica que se ha cebado con el sector de la construcción ha golpeado de lleno a una industria poco mecanizada y con graves dificultades para competir con los materiales llegados de la Península. Una realidad que ha costado centenares de puestos de trabajo." 

Puedes descargar el reportaje completo aquí [+]

 

 

Representantes de la Plataforma “Salvem el Molinar”, Angels Fermoselle, Pedro Martínez y Margalida Ramis, se reunieron ayer lunes con el presidente de PIMEM, Antoni Mas, para solicitar a la patronal su adhesión a la Plataforma y los motivos por los que PIMEM debería apoyar la campaña “Al Molinar, Port Petit”.

Con más de 15 mil firmas recogidas entre vecinos y empresarios de la zona contrarios al proyecto de ampliación que propone el Club Marítimo del Molinar, los representantes de la Plataforma defienden una rehabilitación integral, conservando y mejorando las características centenarias del Port sin renunciar a las mejoras necesarias.

Los representantes de la Plataforma aseguran que entre las consecuencias que acarrearía el proyecto estaría el cierre de la playa del Portitxol entre los dos clubs náuticos, el del Portitxol y el del Molinar. 

El proyecto que defiende la Junta Directiva del Club ocupa 40.000 m2 (superficie equivalente a 6 campos de fútbol) y prevé la construcción de unos diques que se adentran 240 metros en el mar y con una altura inicial de 4 metros sobre el nivel del mar. La Plataforma defiende un puerto adaptado a las necesidades del barrio y residentes y abierto a la ciudadanía, y que preserve la estancia de las embarcaciones tradicionales frente a los megayates.

Aseguran que el puerto y sus edificios centenarios, rehabilitados, pueden albergar servicios de restauración que ayuden a rentabilizar las instalaciones, y que la gestión del puerto del Molinar se podría hacer desde una entidad privada sin ánimo de lucro, desde la Administración, o con fórmulas mixtas.

Como se recordará, PIMEM se posicionó inicialmente en contra del primer proyecto, aunque en la presentación del segundo proyecto, más reducido, lo hizo a favor del mismo. Tras la reunión de ayer con la Plataforma, PIMEM solicitará un nuevo encuentro con los promotores del proyecto para confirmar su postura o reconsiderarla.

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